La tecnología avanza inesperadamente, nuestros niños van al compás de estos avances. Pero, no dejan de ser niños, de necesitar orientación y guía. Los docentes, somos concientes de dichos cambios y tomamos más tiempo en "asimilarlos", en "acomodarlos". No podemos quedarnos estáticos en este mundo globalizado y cambiante, puesto que quien no avanza, retrocede. El reto es buscar nuevas formas de ver y entender el mundo, de concebir y hacer las cosas, de interactuar con las nuevas generaciones.